Crisis, resiliencia y localización

La llegada de un período de crisis económica desencadena una movilización política e intelectual generalizada para la puesta en marcha de mecanismos de reforma que ayuden a recuperar la dinámica positiva y, al mismo tiempo, reforzar las bases del sistema económico de cara al futuro. Las reformas que se lleven a cabo en cada momento guardarán relación, lógicamente, con la naturaleza y la dimensión de las problemáticas asociadas a la crisis, pudiéndose traducir en la implantación de nuevos modelos para potenciar el desarrollo o simplemente en la utilización de nuevos instrumentos dentro del paradigma económico vigente.

 

 

Como he señalado en otro post al hablar del “dial” del desarrollo local, actualmente tenemos el convencimiento, y las experiencias que lo demuestran, que desde la esfera local existe un cierto margen de maniobra para construir modelos de desarrollo propios que pueden ser compatibles con el modelo de desarrollo imperante, pero que permiten introducir factores diferenciales asociados tanto a las características del territorio como a las de la comunidad que lo habita, y responder así, en mayor medida, a sus necesidades e intereses (sintonización en una frecuencia específica, en términos del dial).

 

 

Desde los entes locales tenemos, por tanto, la posibilidad – incluso la responsabilidad- de aprovechar este momento de crisis para repensar nuestro modelo de desarrollo económico y cimentarlo sobre unas bases más fuertes, más ancladas en el territorio y en la comunidad, pero sin perder de vista las oportunidades que ofrece la globalización.

 

 

En el mundo anglosajón, principalmente, surgen iniciativas locales que conforman un nuevo movimiento por la localización económica, que reclama dirigir la mirada hacia el interior de los territorios de manera prioritaria a la hora de construir unas bases de desarrollo más sólidas, con la idea de reducir dependencias externas innecesarias para conseguir unos territorios económicamente dinámicos pero también más resistentes en períodos de crisis.

Se habla, en estos casos, de favorecer una mayor resiliencia de los territorios y de las economías locales. El término “resiliencia” se define como la “resistencia que presentan los sólidos a la rotura por choque”. En el sentido figurado con el que se utiliza para hablar de territorios o economías (o, en otras disciplinas como la psicología), significa la capacidad de éstas de recuperarse después de sufrir un shock que proviene del entorno, como puede ser una catástrofe natural o una crisis económica. A nivel internacional, la Resilience Alliance se encarga, en los últimos años, de desarrollar este concepto en la práctica. Algo de lo que iremos hablando más adelante. 

 

Sin embargo, quería presentar aquí uno de los productos de la New Economics Foundation de Londres que encaja con este concepto de localización. Este “think-and-do” tank, inspirado en los principios de la conocida como “economía radical”, ofrece entre otros productos un paquete de actividades que pueden ser impulsadas por los gobiernos locales, y que tienen objetivos como el de trabajar de forma conjunta con la población, las empresas y las entidades del tercer sector para hacer frente al declive económico mediante la reducción de las “fugas” de recursos económicos fuera del territorio. Se trata del proyecto Plugging the Leaks, consistente en una serie de talleres de trabajo participativos en los que, sucesivamente:

 

Plugging the Leaks
Plugging the Leaks

 

 

1) Se forma brevemente a los participantes en los conceptos económicos básicos que permiten entender cuáles son los recursos que entran en la economía local y cómo es de importante que la circulación de esos recursos se mantenga lo máximo posible dentro del territorio.

2) Se trabaja en grupos para identificar cuáles son las fugas de recursos de esa comunidad/territorio en concreto.

3) Se formulan, también participativamente, propuestas para evitar tales fugas; por ejemplo: incrementar en un porcentaje determinado las compras a proveedores locales por parte de la administración local, organizando cooperativas locales para la provisión de determinados servicios o promoviendo el reciclaje y el intercambio. 

4) Se establece una agenda de trabajo, unos responsables (personas o entidades) y una estrategia de comunicación y captación de colaboraciones, con un sistema de seguimiento continuo de los avances y su difusión al conjunto de la comunidad.

 

Este proyecto se ha venido desarrollando con éxito en múltiples counties (comarcas), pueblos, ciudades y barrios de toda Gran Bretaña. En su página web existe un amplio catálogo de recursos, incluyendo completos manuales metodológicos para la realización de los talleres de trabajo y materiales de apoyo.

 

 

 

 

Un comentario sobre “Crisis, resiliencia y localización

  1. Una interesenta presentación de los caminos a seguir en la construcción de esos espacios de autonomía, soberanía y en lo extemo de las crisis y hasta catástofes “supervivencia”. Nuevos caminos…”Inventamos o erramos” nos enseñaba Simón Rodríguez, el maestro de Simón Bolívar frente al horizonte de la creación de las nuevas repúblicas americanas.

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